La Ruta del Ferrocarril es pa’ hombre – Reseña por Alberto Basora y los Wannabe

Publicado el 02 de octubre, 2013 en Sin categoría
Cuando uno es un novato y empiezan a llamarte la atención las carreras, los comentarios de los más experimentados siempre son útiles, el Survivor es el más organizado, no debes faltar al de Mao, no vayas al de fulano que es un toyo, con el Tour del Sufrimiento te gradúas de ciclista, la Ruta del Ferrocarril es pa’ hombre.  Que lio.  Para los que no soportan tener retos por cumplir, que te digan que algo es  desafiante, se convierte en un compromiso.  Y eso fue esta carrera para mí.

En el 2012, no bien acababa de recuperarme del survivor, cuando ya estaba inscribiéndome en la ruta del ferrocarril, pero chongo al fin, no encontraba con qué equipo ir.  Alberto Guzmán, quien se había convertido en mi referente y guía en esto de los eventos, cometió el grave error de decirme vente con nosotros.  En ese entonces el equipo lo conformamos, Alberto Guzmán, Alfonso Rodríguez, Jorge de la Rocha (el Pollo) Cristian Matos (mi compañero del Survivor).   Mi desempeño en el survivor, y las posteriores montadas en conjunto le dieron la impresión de que podía dar la talla.  Pero ooooohhhh sorpresa, como bien dice ese experimentado ciclista y consumidor de chicharrones, Omi Vélez, en esto no hay truco, solo hay que hacer la tarea y yo no hice la mía.  En esa carrera reventé como el mejor tirapo en pleno apogeo navideño.   No bien había comenzado la carrera, cuando en medio de una prematura sirimba escuché al Pollo preguntarle a Alberto, “Pero y no dique ete taba montando?”, a lo que Alberto avergonzado solo pudo responder, yo pensaba que sí.    El pollo enplató y dijo, “nos vemos en SFM”.  Entre penurias, caídas, una estadía en una empaliza, una galería invadida huyéndole al calor, haberme jondeado el camelbak para no fundirme, pudimos llegar a la meta casi iniciando la premiación.   Me prometí que de participar nuevamente lo haría con dignidad.

Mucho ha cambiado el cuento hasta la fecha y este año recibí la invitación de los Wannabe para correr con ellos, parece que a última hora se le apeó alguien del barco y no desaproveche la oportunidad de reivindicarme, y que mejor forma que con el equipo campeón del 2012.  Montamos en varias ocasiones, el equipo se sentía compacto, mucha camaradería, el nivel era bueno, el podio era seguro, en nosotros estaba definir en qué lugar quedaríamos.   Llegó el día de la verdad, temprano en casa de Omi, todos preparados, ei cibao poi la pita!!!, los rojitos llegan a SFM, siempre centro de atención, yo en mi esquina porque ando pegao, pero lo que nadie sabe es que la presión empieza a invadirme al ver los equipos  y yo en el pueblo que un año atrás me recibió asirimbiao y en casi pajara.  

Rápido me recompongo y listos para el banderazo, los santiagueros ponen el ritmo, se arma un pelotón, una escapada rápido, Aglisberto coge la punta de los rezagados y rápido nos le pegamos, la velocidad supera los 35 km/h, pipo y así es que va a ser esta vaina!!!  Caigo en un hoyo y siento que el sillín se dobló.  No puede ser!!!, tan temprano problemas? pero no le doy mente y sigo porque el pavimento casi se termina, caigo en otro hoyo y el sillín se termina de flojar, ya no puedo continuar y pido una herramienta, el equipo sigue y me detengo a apretar.  Listo! seguimos, los de Santiago se alejan, se compacta el equipo.  El primer tramo se camino mucho, lo que permitió que los equipos se alejaran tanto, pero el día prometía una temperatura infernal y los efectos se hicieron sentir temprano.    Uno de nuestros integrantes, tuvo que bajar el ritmo y no pudimos seguir detrás de la punta.   Comienzan los contratiempos, mientras tenemos que lidiar con mantener un ritmo constante, pero que no aturda a los que ya empiezan a tener problemas, la ruta nos recuerda porque es el plano más complicado de superar.   Franklin Jr, Cuadrado y yo nos mantenemos juntos, para buena suerte nuestra, pues sin darnos cuenta atravesamos un charco de fango que nos succionó hasta la cintura.

Fue necesario ayudarnos entre todos para poder salir, Cuadrado que tenía calambres tuvo que tomarse su tiempo, y yo con molestia en una rodilla por una caída, tuve que lidiar con la succión para poder salir sin lastimarme más.   Siguen los problemas, mi tija se sigue doblando, mientras más caras más joden, y como si las zapatillas de Omi hubieran escuchado mi comentario se rompen hehehheheheh, ya si fue las S-work dijeron Mierda pa ti, el hombre tuvo que tirarse como 20 km en media y con unos pedales crankbrother.  Ciertamente las zapatillas hicieron de las suyas, pues también franklin rompió las suyas, de hecho terminó sin un cleat. Seguimos corriendo, en ocasiones el sol nubló mi mente y hasta se me olvidaba que estaba en una competencia de equipo y ponía ritmos como si estuviera corriendo solo, ehheheh,  yo dándole palos a mi propio equipo.   Fueron varias las estrategias que tuvimos que emplear, que él que estuviera débil avanzara delante, nunca dejarlo solo, compartirnos el agua, los gel, siempre preguntar como andábamos, pues quedaba mucho km por recorrer.  Mientras avanzamos veíamos equipos rezagados por piche, piezas rotas, y temprano nos dimos cuenta que debíamos cuidar las bicicletas, y así lo hicimos, aunque Aglisberto se picho tres veces, habernos preparado con dos potes de stan por gomas, nos salvó de tener que poner tubo como muchos hicieron. 

Sin embargo, no todo fue fácil, a pesar de que nuestras bicicletas no presentaron mayores desperfectos, tuvimos varias caídas, Aglisberto se cayó aparatosamente, lastimándose el antebrazo y de paso rompió su garmin.  Omi tuvo una caída que por suerte no fue estrepitosa, pero si graciosa, el hombre se clavó con la rueda delantera y quedó suspendido en el aire por varios segundos, me tire ese espectáculo en primera fila.  Pero había algo contra lo que nadie podía prepararse…  El canal, el maldito canal, juro que ese canal está controlado por fuerzas sobrenaturales.  Que calor, cuanto sol, y diq colorido, yo lo veía gris ehhehheh.   Pero no hay mal que dure 100 años, avistamos el basurero, señal de que casi estamos llegando.   Muchos podrán pensar que fue fácil, pero ciertamente se sufrió mucho, los calambres nunca nos abandonaron, cuando no era uno, era otro, pudimos completar la odisea, entre varias caídas, lodo, sirimbas compartidas, empujones psicológicos, muchísimo calor, pero con la satisfacción de haber superado un reto y como si fuera poco con el 2do. lugar de nuestra Categoría.  Haber completado el trayecto y haber quedado en una buena posición, es un logro tremendo para un equipo que por demás no era el favorito, pues el nivel en este año fue muy superior en la categoría Sport, incluyendo una ruta con un clima totalmente adverso, pero que no fue limitante para que pudiéramos triunfar.

Debemos reconocer que este año el Club Pedaleo y Bicicentro superaron las expectativas y se mejoró sustancialmente la logística, hubo agua suficiente, en puntos estratégicos, en la llegada hubo agua para bañarse, para tomar, comidaaaa.   Todo estuvo bien.  Gracias a los Wannabe, por haberme invitado a correr con ellos, a Omi por la coordinación y Aglisberto que fue un soporte tremendo, Cuadrado un guerrero que no se dejó vencer nunca, Franklin que mantuvo buen ritmo en toda la carrera, realmente corrimos como equipo.  Nos volveremos a montar en el Ferrocarril!

Monte y Culebra Escrito por:

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